HoyDia

La pulseada por la sucesión

 
CASI TODO ES OTRA COSA
Ernesto Kaplan
@ernestkaplan
De nuestra Redacción
 
A medida que pasa el tiempo, la pulseada por el poder entre las dos fuerzas políticas mayoritarias en Córdoba va cobrando fuerza, con pases de factura de distinta índole entre los alfiles de Juan Schiaretti y Ramón Mestre. Es que el principal sillón del Panal es uno solo. Y si se tiene en cuenta que el Intendente no podrá repetir mandato en el Palacio Seis de Julio, la escalada verbal y eventuales operaciones para desinflar la cotización de uno y otro sector debe interpretarse como una reacción natural, de estricto instinto de supervivencia, por parte de quienes vienen comandando el destino de todos los cordobeses desde el retorno de la democracia. Peronistas y radicales no están dispuestos a ceder ni una pizca de los privilegios que fueron ganando en buena ley. Lo que pretendo dejar en claro es que la paz y la concordia que los gobiernos provincial y municipal venían pregonando, a partir de un pedido expreso del presidente Mauricio Macri para marcar diferencias conceptuales y simbólicas con el kirchnerismo, no son del todo ciertas. El contraste de ideas y proyectos supone también la existencia de conflictos de intereses que son propios del ejercicio de la función pública.    
Como se recordará, el primer cortocircuito tuvo lugar a los pocos meses de que asumieran sus respectivos cargos en diciembre pasado, cuando la UCR salió a cuestionar en duros términos el proyecto de descentralización de varios programas de la Provincia, entre ellos, el Paicor. A pesar de que el Gobernador aseguró que había acordado de antemano ese proyecto con el Lord Mayor de esta capital y otros jefes municipales radicales del interior, el titular partidario, Jorge Font, criticó los alcances de dicha medida, provocando un indisimulable malestar en el Centro Cívico. Cuando la espuma empezaba a bajar, la secretaria de Equidad y Formación de Empleo de la Provincia, Alejandra Vigo, acusó en marzo último de “corrupto” al gobierno de Mestre. Y, al hacer mención al Intendente, afirmó de modo tajante: “es un híbrido que no representa a los radicales ni a la juventud; no es chicha ni limonada”. No fue necesario leer entrelíneas el alcance de esos dichos arriesgados para comprender que se trató de un contragolpe de Schiaretti, aunque este último después se encargaría de cuidar las formas y desautorizar, al menos en parte, a su esposa. En esa oportunidad, Vigo dejó otra definición para masticar. “Juan no tiene limitantes para ser reelecto”, recordó la súpersecretaria, dejando entrever que en 2019 buscaría retener el timón de la Casa Espejada y acceder al podio que comparten Eduardo Angeloz y José Manuel de la Sota, con tres gobernaciones completas cada uno. 
En la actualidad, y luego de algún que otro romance de estación, las gestiones de Schiaretti y Mestre están enfrascadas en una sucesión de disputas que por momentos amenaza con confundir el orden de prioridades. Ocurre que si se continúan privilegiando los posicionamientos internos de cara a las lejanas elecciones legislativas de 2017, los problemas y requerimientos de la ciudadanía volverán a ser relegados a un segundo plano, con las consecuencias negativas que todos conocemos. Entre los cortocircuitos en danza, se puede mencionar una larga lista de desencuentros recientes, que repasaremos a continuación: el presunto pago de sobreprecios para la construcción del Ansenuza Hotel Casino & Spa de Miramar; la inauguración de una obra de iluminación denominada “Corredor Seguro” encabezada por el mandatario provincial en nuestra ciudad (sin la presencia del Intendente); la decisión del Gobernador de reducir un 3 por ciento las contribuciones previsionales de los municipios, a excepción de la Capital; las demoras en la realización de obras en el este y sudeste provincial, donde miles de hectáreas están cubiertas por las inundaciones desde hace meses; las denuncias del legislador Miguel Nicolás contra Vigo por el supuesto desvío de fondos de su Secretaría para hacer campaña; y hasta los cambios dispuestos en la traza de la obra del cierre del arco noroeste de la avenida de Circunvalación. “Parece una remake de los culebrones que solían protagonizar hace una década De la Sota y Luis Juez”, repasó un avispado y memorioso conocedor de los vaivenes que presenta el bipartidismo en este distrito.
Lo cierto es que los contrastes entre justicialistas y radicales se tornarán cada vez más visibles en esta provincia, por más que a veces se vean forzados a levantar el pie del acelerador para compartir un corte de cintas o acto institucional. Frente a este escenario de confrontación, será clave ir siguiendo los pasos que dará la Casa Rosada con miras a los comicios legislativos. Desde la lógica pura y en los papeles, se podría suponer que Macri privilegiará el vínculo con Mestre y el radicalismo en su conjunto. Al fin y al cabo, son socios de la coalición oficialista de Cambiemos. Sin embargo, los gestos del Presidente parecen conducirse en el sentido contrario. Por ahora, la balanza se inclina con bastante frecuencia a favor de Schiaretti. El Intendente lo sabe mejor que nadie y analiza los distintos escenarios que se podrían presentar a futuro. Como es de público conocimiento, su aspiración es acceder a la gobernación. Para ello, primero deberá sortear numerosos escollos. La interna de su partido para que lo consagre como “el” elegido; los coqueteos del jefe del Estado con el justicialismo, y las limitaciones propias de una gestión municipal que depende del auxilio financiero de Nación y Provincia para mantenerse a flote. 
Hora: 08:22:30
Fecha: Viernes, 22 de Junio del 2018