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La suerte de Dilma ya está en manos del Senado brasileño

En una maratónica sesión, la cámara alta decidía si avanzar con el impeachment

BRASILIA.- El Senado brasileño inició ayer la sesión que empezará a decidir el destino de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, que se enfrentará a fin de mes al juicio definitivo si así lo decide una mayoría simple de 41 de los 81 senadores. La semana pasada, ya una Comisión del Senado había aprobado avanzar su impeachment. La sesión, que en principio concluiría durante esta madrugada, la abrió el presidente del Senado, Renán Calheiros, quien entregó la dirección del trámite al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lewandowski, garante constitucional del proceso y corresponsable de la fase final del juicio político.
“El Senado se reúne para adoptar una de las más graves decisiones que la Constitución le encomienda, como es la posible destitución de una presidenta”, declaró Lewandowski en la sesión, que coincide con la quinta jornada de los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro. El presidente del Supremo subrayó la “delicada incumbencia” del caso y también que los senadores deberán actuar como “jueces”, con “plena independencia”, según sus “propias conciencias y las normas constitucionales” y despojados de “pasiones políticas”.
Para que el informe que recomienda la destitución, elaborado por el senador instructor, Antonio Anastasia, aliado del presidente interino Michel Temer y del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), sea aprobado y el proceso llegue a su última fase, debe haber una mayoría simple entre senadores presentes, que en caso de plena asistencia supondría 41 votos.
Los partidarios de la destitución dicen tener 54 votos, aunque encuestas hechas por medios locales entre los senadores afirman que sólo 44 declararon su inclinación a respaldar el informe. Si fuera así bastaría para que el proceso continúe, aunque con dudas para el último paso del proceso, en el que el Senado debe volver a pronunciarse en una última votación, en la que la mandataria será despojada del mandato si así lo decide una mayoría de 54 votos (dos tercios). La fecha de esa última sesión será definida por el presidente de la Corte. Lewandowski adelantó que en caso de que los senadores se pronuncien por la continuidad del proceso, esa definitiva votación será convocada para fines de este mes y podrá durar entre tres y cinco días.
 
"Parece un golpe de Estado", dijo Sanders
WASHINGTON.- El senador estadounidense Bernie Sanders, exprecandidato presidencial demócrata, condenó ayer el proceso contra la suspendida presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, señaló que "parece un golpe de Estado" e instó al gobierno de Barack Obama a pedir que haya "elecciones democráticas" para superar la crisis. La estrategia "para destituir a la presidenta Rousseff no es un juzgamiento legal, sino político", señaló el dirigente norteamericano. "Estados Unidos no puede permanecer en silencio mientras son atacadas las instituciones democráticas de uno de nuestros aliados más importantes", agregó el senador, que respalda ahora a la aspirante demócrata Hillary Clinton. Según Sanders, la suspensión de "la primera mujer presidenta de Brasil" se produjo "por motivos dudosos". A su vez, remarcó que el nuevo Gobierno interino asumió el poder "sin un mandato para gobernar" y "abolió el ministerio de mujeres, igualdad racial y derechos humanos", además de anunciar un gabinete "compuesto únicamente por hombres blancos". "La nueva administración, que no ha sido elegida, anunció rápidamente planes para imponer políticas de austeridad, aumentar la privatización e instalar una agenda social de extrema derecha", agregó el senador.
Hora: 09:44:28
Fecha: Miercoles, 15 de Agosto del 2018